
19.9.10
119# Runaway: Parte I

10.9.10
118# Saber Cuando Parar
No estoy segura pero puede ser que haya llegado a un punto donde siento que es necesario parar. Detener esta farsa y dejar de jugar a que todo existió en un mundo aparte del de mi cabeza. Siento que es lo mejor para mi. Al fin y al cabo, esto sólo me afecta a mí. ¿O puede que a alguien más también? Puede sonar egoísta, pero si deseo cambiar mi actitud, mi forma de reacción, va a ser exclusivamente para mi beneficio. Los demás, se supone, que te deben aceptar como sos o no aceptarte y punto.Y la verdad no sé bien a qué tengo miedo, nunca fui mucho de apostar. Una corazonada me dice que es hora de pagar. Y lo peor es que estos días ando seco. No tengo un peso para dar. Las lágrimas quiero guardarlas para mi juicio final. Y cuando tu cigarro se consuma sin parar siempre mi voz vas a escuchar, y ahí te vas a decir que hay que saber cuando parar.
El hecho de seguir dando vueltas con actitudes dignas de preescolares es lamentable. "No te presto. No te hablo. Te ignoro. Te corro la vista si me mirás. No te contesto y te evito".
No digo que seamos adultos, por que nos falta para llegar a eso. Sin embargo, estamos más cerca de la adultez que de la niñez. Creo que es momento de parar. De bajarnos de este juego de niños. De detener todo este conflicto inexistente. ¿De qué te sirve? Es por que querés, porque motivos no hay. Si hay, es simple como abrir la boca y decir lo que te molesta. No te prometo cambiar. No te prometo el mundo a cambio que me perdones, por algo que nunca pasó.
Es increible. No solo vos, yo también. Las actitudes de niños que pareciera que nunca vamos a dejar. Preguntate si no es más fácil hacer las cosas bien de una, que repetir quince veces lo mismo sin intención de mejorar. ¿No? ¿No te resulta menos cansador?
¿No te resulta agotador actuar como un infante? A mi sí. Me cansa a tal punto que no puedo sostener esa actitud por mucho tiempo.
No esperes que juegue a tu juego. No son tus reglas. No son las mías tampoco. No me voy a esforzar. No voy a llorar. Aunque no sea mi filosofía el hecho de ahorrar, voy a guardarme las lágrimas para algo que realmente importe, no algo efímero, alguien efímero.
A si mismo no espero que entiendas. No te pido que comprendas. No te pido que interpretes lo que digo. Nunca sería capaz de pedirte tanto. No te voy a pedir que recuerdes lo que supimos decir, hacer, no hacer y no decir. No te pido que dejes de lado tu ira, enojo, angustia. No te pido nada muy dificil. Te pido que aguantes si reacciono. Te pido que no digas que no intenté. Te pido que digas que no me acerqué.
Lo que pase de ahora en más, corre por cuenta tuya.
6.9.10
117# Eva
Según mi interpretación, ella le cree al hombre que ama cuando le dice que va a volver. Le cree, pero cuando siente que su confianza ha sido quebrada, sigue con su vida. Otros hombres aparecen en ella. Le muestran más amor del que jamás imaginó recivir. Pero al aparecer el amor de su vida, nuevamente, dejaba todo. Quizás contra su propia voluntad. ¿Por qué? Porque lo amaba.
¿Amar es suficiente? ¿Esperar toda la vida por algo que nunca vas a saber si vas a obtener es como debe ser todo? Si vemos que no pasa nada, ¿Está mal hacer nuestras vidas aparte? ¿Y si aparece? Creo que dejar no es una opción a menos que se esté seguro que es para siempre y no será en vano. Pero no hay nada que lo pruebe. El dejar todo y perseguir al amor, de cierto modo, tiene sus pro y sus contras. Si no lo seguís quizás vivas con la duda de qué pudo haber pasado. Pero si lo seguís y todo resulta mal, ¿Qué pudo haber sido de nuestras vidas si nos quedabamos en lo seguro? Hay una opción. Siempre. No hay Ctrl + Z. Y si pudiesemos elegir volver, aun que sea una sola vez en la vida ¿No terminaríamos por arrepentirnos?
Todo lo que hacemos es por un motivo. Todos nuestros errores y aciertos en el amor y en la vida nos hacer más fuertes para lo que viene. ¿Y si no viene nada despúes de esto? Te llevas el recuerdo de lo que fue luchar por lo que querías. Independientemente de los resultados. Un ejemplo de perseverancia, de ambición. Un ejemplo en fin.
3.9.10
116# Tute
No se si ando con sueño o deprimido. No se, Me cuesta darme cuenta. Es curioso, pero soy de los que menos me conocen. Hmm... No me doy mucho cuenta de nada. ¿Tristeza o sueño? No sé. Por las dudas me fui a la cama. Los ojos se me cerraban. No opiné. Me quedé profundamente dormido. Dormí mucho tiempo. Pero mucho. ¡Dias! Cuando me desperté, noté que la cama había cambiado, Tambien yo.
Yo ya no era yo. Me puse un sombrero, puse cara de saber quien era y salí.
1.9.10
115# Culpable
El verte sentado inmóvil, tan solo prestando un oído, ¿no te provoca cierta necesidad de reacción? Es inútil. Toda reacción es para peor. ¿Y si no? ¿Y si una reacción determinada arregla todo? Las probabilidades son pocas. Casi nulas. Culpar. Culpar es fácil. Culpar indica debilidad. Pero culparlo a él, es lo justo. Así como Baco transformaba en oro todo lo que sus manos tocaban, él transforma en pedazos miniatura los sentimientos de los demás. Es la cobardía hecha carne. Es un típico modelo de ser humano preocupado por sufrir, y, por qué no, hacer sufrir a los demás. Porque ese es su alimento favorito. Dar lastima es como su necesidad. Crear conflictos su meta.
26.8.10
114# Esto Es Una Locura
Su ilusión blindada - más bien los vestigios de esta - había terminado de ser penetrada por palabras semejantes a balas poderosas. Inservible es juntar ahora los diminutos pedazos que amenazan con lastimarle las manos.
Necesita reaccionar para avanzar, correr, huir, llorar, pensar en otra cosa.
Sus ojos secos. Sus manos completamente vacias. Sus piernas inmóviles solo se mueven cuando sueña que todo lo ocurrido es un sueño. Repite en su cabeza las palabras del muchacho. Repasa en su cabeza todas las evidencias que la llevaron a tan acertada conclusión.
Él no comprende. Nunca comprendió a decir verdad. ¿O si? ¿Y si en verdad es como le repiten constantemente? 'Es aproposito, te está usando' Ya lo creyó una vez, otra vez y mil veces más. No logra terminar de convenserce de aquello.
Desde donde ella lo vé, él es un mundo aparte. Llega a conocerlo tan bien que se sorprende de todo movimiento que hace. Es ilógico. Pero cuando se trata de su mundo en relación al de este ser, nada es normal. En su mundo, sin él, no está feliz. O sí. Le da igual, a la altura a la que supo llegar, le da todo lo mismo.
Tres años pasaron desde que la mirada de este cuasi-mítico ser le sacó brillo a sus ojos. Un día, una semana, un mes, diez meses, un año, tres años. ¿Qué más da? Ya perdió tres años. ¿Qué es una semana más? No le importa nada. No le importa a nadie. ¿Por qué piensa eso? Es un error. Otro afortunado error por que alguien se encarga de hacerle saber que si importa, que si es relevante y que es necesario que se levante, reaccione y siga adelante, por que nada de eso importa. Ella sonríe. Algo tan inusual como normal. Mojó su cara. Junto sus cosas. Puso en orden su ambiente. Ese cuarto en el que pasó un cuarto de día mirando el techo.
Ese cuarto donde lo había llorado, escuchado, soñado, visto, querido, odiado, incluso olvidado. Donde habia confesado y reafirmado palabras dificiles de pronunciar. Si lo habrá nombrado estando sentada en esa cama, con el telefono en la mano. Esas cuatro paredes todavia hacian eco y en ese eco lo nombraban. Esa habitación, pronto iba a olvidar ese nombre.
El cuarto queda mudo. Solo la cortina se mueve con el viento que intenta entrar y revolver las hojas que se hayan en el suelo.
Huye. Se levanta y huye. ¿Por qué huir y no saber el resultado final? Pero ¿Por qué quedarse y perderse todo lo que es vivir?
