24.1.10

89# Show ME How

¿Cómo hace?
En 10 minutos me mueve el piso, me corre el norte, me da vuelta el planisferio, me transtorna las ideas, me cambia el eje, me altera el sistema, me eleva, me estrella contra el piso, me hace odiarlo, quererlo y odiarlo otra vez. Hace interferencia en mi persepción, me tranquiliza, me estresa, me saca, me hace actuar, luego pensar y, por último, arrepentirme y arreglar todo. Me enferma, me cura, me hace entrar en coma 4.0, ma abre los ojos, me tapa los oidos, me hace gritar, me deja muda, me levanta, me deprime, saca lo peor de mi, lo mejor y lo peor otra vez. Me hace perder la persepción del tiempo, hace que vaya rápido, que vaya lento, que se detenga. Me hace odiarlo, se hace odiar, me hace quererlo, pero no se hace querer, se hace desear. Me lleva, me trae, me hace ir, me hace volver, pero siempre hace que me quede. Me hace desconfiar, confiar y desconfiar otra vez. Me hace reir, me hace llorar, me miente, me dice la verdad, me miente otra vez. Me iluciona, me desiluciona, me contradice, lo contradigo, le doy la razón, pienso y lo contradigo otra vez. Está, parece que está, desaparece, aparece y vuelve a desaparecer. Se cuelga, lo llamo, vuelve a tierra y se vuelve a colgar. Me hace quererlo, me hace extrañarlo, hace que le pelee, hace que quiera pelearlo, hace que me quiera amigar, me hace quedar y me peleo otra vez. Siempre vuelvo. Siempre estoy. Me hace esperar ¿Esperar qué? No sé, pero espero. Hace que me guste esperar, hace que odie esperar, me quita la paciencia, me altera, me cansa, me quita el sueño. Dice, calla, ¿otorga?, cambia de tema, evade, recrimina, entiende lo que quiere entender, vuelve a recriminar.

7.1.10

88# Too Many Questions

¿Cómo reconocer cuando habla en serio?
¿Cómo no ilucionarme con cada palabra?
¿Cómo enteder lo que quiere decir?
¿Cómo no confundir todo?
¿Cómo no pensar cada frase, cada palabra, cada entonación?
¿Cómo no esperar un cambio?
¿Cómo hacerme entender que no cambia?
¿Cómo?
¿Cuándo empecé a desconfiar?
¿Cuándo dejé de creer?
¿Cuándo voy a diferencia entre verdad y mentira?
¿Cuándo voy a entender?
¿Cuándo se va a hacer entender?
¿Cuándo va a hablar mi mismo idioma?
¿Cuándo?
¿Dónde quedaron mis iluciones pisadas?
¿Dónde quedan las palabras que el viento no se lleva?
¿Dónde piensa que quedan mis iluciones cuando dice esas cosas?
¿Dónde?
¿Qué hace que causa ese efecto en mí?
¿Qué piensa cuando me dice esas cosas?
¿Qué espera que responda?
¿Qué otra cosa puedo hacer más que escucharlo hablar maravillas de alguien mas?
¿Qué quiere?
¿Qué tan complicado puede llegar a ser?
¿Qué necesidad hay?
¿Qué más quiere?
¿Qué?

Muchas pregutas. Ninguna respuesta. Demasiadas opiniones. 24 días ¿De paz?

Espero alguna respuesta. O no.

1.1.10

87# Day One

No me imaginé que me iba a encontrar escribiendo en este momento. 1er. día del año.
Descargando los restos del año que pasó. Como alguien me dijo una vez: 'Descargate, te hace bien.' Una sabia frase, lástima que fue implementada en una situación para nada agradable, de la que prefiero no hablar (lease, escribir).
Tres horas y media pasaron desde que brindé junto a mi familia, subí a la terraza a ver el magestuoso espectáculo de luces, mandé y reciví los mensajes más tiernos y alegres, y más importante, reciví a, lo que espero sea, un año mejor.
En tres horas y media pasé por tantas emociones como pude.
Ansiedad; quería que llegaran las 12, para que empiece la ronda de abrasos, besos, brindis, saludos, llamados, mensajes, etc.
Alegria; cuando sucedió lo anteriormente mencionado.
Euforia; subir a la terraza y como una nena pequeña ver los fuegos artificiales iluminar el cielo de media noche.
Melancolía; cuando todos se fueron y quedé en la terraza, con los pies en el agua, mirando el cielo, las escasas nubes, despidiendo para mis adentros, el, no tan genial, año que se iba.
Calma; todo parecia tranquilo. Una paz me invadió. Era extraña, pero al mismo tiempo, satisfactoria. Al ritmo de canciones tranquilas, sentada en mi silla, frente a un monitor, repitiendo la misma frase: 'Feliz año nuevo... etc.'
Tristeza; simplemente me invadió, me tomó por sorpresa. No tenía motivos para estar triste, pero de todos modos cierto dejo de tristeza 'dosmilnueveística' surgió para asegurase de que nunca la olvidara.

Si me preguntas ahora como me siento... no te podría responder. Ahora sigo sentada, escuchando canciones que suenan más tristes que felices, melodías lentas, tranquilas, que me permiten relajar mis neuronas que se cansaron de pensar. Planeo las mejores vacaciones, con las mejores personas que podría haberme dado la vida. Una la conosco hace poco... la otra la conosco desde hace años. Con ambas compartimos un pasado en común. Una historia en común. Ambas son capaces de comprenderme en cada momento. Ambas fueron de gran importancia el año que pasó. Cuento los días, las horas, los minutos. No puedo esperar.
Si me preguntas que planes tengo para este año... te respondo sin pensar:
  • Cero amores.
  • Joda.
  • Evitar complicaciones.
  • Nada de pensar en todo.
  • Madurar.
  • Crecer.
  • Disfrutar.
  • No callarme nada.
  • Aprender de los errores cometidos.
  • Volverme más fuerte.
  • Valorar lo que tengo.
  • Darme cuenta a tiempo de las cosas.
  • Valorarme más.
  • Aprender a detener mis impulsos.
  • Distinguir quien está, de quien no.

Y muchas cosas más. La mayoría de las cosas vienen incluidas en madurar y crecer. Eso es lo que más me interesa, aprender.

29.12.09

86# Welcome 2010

Esta era a la parte del año a la que no quería llegar. Donde me paro en la recta final Dosmilnueve, miro hacia atrás y hago el 'balance'. Muy por arriba fue un año malo. De todos modos nunca puede ser, estar, parecer todo mal. ¿NO?
Conocí gente copada. El verano pasado la pasé bien. Las vacaciones de invierno fueron un embole gracias a la gripe chanchi.
Odié. Amé. Discutí. Pedí perdón. Golpeé. Abrasé. Fui golpeada. Fui Abrasada. Lloré cuando tenía que llorar. A veces no. Otras veces lloré cuando no debía. Sonreí. Reí. Reí hasta que me dolió la panza. Reí hasta llorar. Lloré de risa. Suspiré. Susurré. Hablé. Grité. Peleé. Me equivoqué. Mucho. Me desmoroné. Arreglé. Me arreglé. Me armé de nuevo. Me ayudaron. Ayudé (espero haberlo hecho bien). Me insultaron e insulté. Bailé. Me divertí. Salí. Tomé. Llamé. Me llamaron. Dije incoherencias. Planteé incoherencias. Escuché incoherencias. Ordené mi desorden. Lo volví a desordenar. Me busqué. Encontré partes de mi que daba por perdidas. Me perdí. Me encontré. Me encontraron. Perdí varias cosas. Algunas las recuperé. Recorrí nuevos caminos. Busqué cambiar de ambiente. Estuve cómoda. Estuve incómoda. Crecí. Cambié. ¿Cambié?. Cambiaron. Me cambiaron. Me aferré. Me solté. Me abrí a nuevas cosas. Me lastimaron. Me cerré de nuevo. Olvidé. Recordé. Olvidé que recordé. Recordé que olvidé. Cumplí promesas. Rompí promesas. Gané confianza. Perdí confianza. Besé. Me arrepentí. Hablé. Callé. Hablaron. Callaron. Dije algo que guardé en secreto mucho tiempo. No obtuve respuesta. Entendí. Me confundí. Muchas veces. Dudé. Pregunté. Respondí. Sufrí. Me divertí. Me alegré. Rompí los esquemas que tenía marcados. Me superé. Me defraudé. Amé. ¿Amé?. Amé. Escuché. Leí. Miré. Cerré la boca. Cerré los ojos. Me tapé los oídos. Miré para otro lado. Me arrepentí. Me vi moviendome en otra dirección. Me encontré retomando camino. Me crucé con mucha gente. Con alguien cuando no lo esperaba. Esperé. Llegué. Vine. Me fui. Volví. Presté hombro. Me prestaron hombros. Perdí tiempo. No lo recuperé. Me vi dando un paso para adelante. Cuando caí, estaba dos pasos más atrás. Volví al mismo lugar. Hice. Dejé de hacer. Acompañé. Me acompañaron. Cerré los ojos y pasó el tiempo volando. Llegué a estar 15 metros arriba del suelo. Llegué a estar 15 metros abajo del suelo. No caía. Me hicieron caer. Me abrieron los ojos. Regalé perdones. Regalé besos. Regalé caricias. Regalé te quieros. Me regalaron te quieros, perdones, y razones. Algunos los recibí bien pero al poco tiempo noté que eran de mentira. Otros no los recibí. Algunos todavía los conservo, por si algún día toman valor. No me animé. Me animé. Me llené de valor y dije lo que pensaba. Llena de miedo, cerré la boca y dejé pasar todo. Tuve miedo. Mucho. Gasté palabras. Me prometí cosas que nunca cumplí. Cuestioné. Demasiado. Cedí. Dí razones. Me importaron opiniones vacías. Me llené de palabras vacías. De palabras sinceras. De palabras sinceras que no eran para mi. Supe cosas. Me enteré de otras tantas. Me indigné. Recapacité que no hay tiempo. Hay que vivir hoy, ahora. Aprendí que antes de correr, hay que poder pararse en dos pies. Gané. Perdí. Disfruté las derrotas. Me reí de mis derrotas. Lloré de otras tantas. Eché la culpa por ellas al resto. JÁ, como si el resto tuviese la culpa. Desconfié. Creí en mi sentido común. Llegué a creer en los demás antes que en mi. Aprendí que hay que saber las reglas antes de jugar. Entendí que me falta mucha cancha en algunas cosas. En algunas más que otras. Logré que en mi cabeza entrara la idea que me falta mucho por madurar. No soy lo suficientemente madura para algunas cosas. A mi al rededor la gente crece, avanza, a su ritmo. Está bien ir al mio. Lo comprendí a la fuerza. Me rebusqué. Escuché lo que quise cuando quise como quise. Juzgué. Prejuzgué. Abusé de mi suerte. Tenté a la misma. Me hice la viva. Cuando pude. Canté. En lugares inapropiados. Nos autodenominamos 'Zorris'. Comimos. Hicimos picnics. Saqué fotos. Retraté momentos. Cada tanto las veo y recuerdo. Me fotografearon. En situaciones inapropiadas. Me enojé. Me reí. Lo acepté. Hicimos cosas graciosas. Creamos anécdotas. Hicimos videos. Miramos esos videos. Subimos esos videos a internet. Reí demasiado. Guerras de agua. Guerras verbales. Guerras de palabras. Palasos van. Palasos vienen. Gente nueva. Nuevos grupos. Todo nuevo. Nada nuevo. Emociones. ¿Pasajeras? Mensajes, llamados. Cientos de mensajes. Cambios. Intercambios. Cosas olvidadas. Canciones que marcaron momentos. Situaciones que marcaron momentos. Momentos que quedaron marcados. Nuevas metas. Demasiados momentos que quedaron en mi memoria. Y si se me olvidan sé que están esas personas que no te lo dejan olvidar. Golpes, caidas tropezones, rinrajes, tiradas a la pileta. Tetshot. Ping-Pong. Pool. Handball. Yo Nunca. Caix. Unicenter. Viqui's. Peace's. Juchi's. Josi's. Fiestas. Quinces. Río. Verano. Otoño. Invierno. Primavera. Verano. Buenos humores. Malos humores. Caras de dormidos a las 7.30 am. Risas que duran toda la mañana. Caras de orto que duran toda la mañana. Sabados en la iglesia. Juegos. Charlas. Gente nueva. Algunos copados. Otros no.
2009. Pasaste volando. Te llevás recuerdos, risas, llantos, amores y desamores.
2010. Tomatelo con calma. Trae nuevas situaciones, risas y amores. En cantidad.

24.12.09

85# Deja Vù

Una noche más. Una noche que se repite. Similar a otras tantas noches. En una cama, la cabeza, hundida en la almohada, da mil vueltas. Son dos segundos de silencio, mientras espero que la misma canción se repita por enésima vez. En sus versos cuenta una historia de amor. Una historia de amor con final feliz.

Escucho el silencio y de fondo las estrofas que se repiten una y otra vez. Cierro los ojos. Espero. Espero que suene esa canción que suena cuando llega un mensaje. Una parte de mi sabe que es en vano. Otra mantiene una esperanza que revivió cuando, una vez, esa canción sonó y no la esperaba.

Es por tu bien…”, “No quiero que termines lastimada…”, “Después no vengas llorando…”, “Vas a ver, va a ser como todas las otras veces…”, “Date cuenta de una vez…”, “¿Seguís con eso? ¿No te aburrís?...”, “Dale amiga, pasaron dos años ya…” son algunas de las frases que pasan por mi cabeza como un cartel luminoso, como luces de neón con colores estrambóticos que encandilan. Son algunas de las frases que tanta gente me repitió hasta que se cansó. Yo también me cansé. Me cansé de escucharlas porque sé que no me van a quedar. No voy a hacerles caso, ni seguirlas. A veces necesito sólo hablar. Porque sé la respuesta, a veces necesito que me escuchen. Pero hasta yo me cansé de contarlo. Yo me asqueé de nombrarlo. Me saturó le hecho de tenerlo siempre presente. Me parece que fue suficiente, pero no termino de convencerme. Quedaron claras las cosas, quiero creer. Pero no me convenzo a mi misma.

Esas dos semanas que en mi mente estaba otro ser presente, aun que haya sido más superficial, ni lo pensaba. Su nombre era un vago recuerdo. No era lo primero cuando me despertaba, ni lo último antes de dormir. Se sentía muy bien eso. Verdaderamente. Y supuse que seguiría así.

Pero obviamente, dado que no se como manejar las situaciones cuando no están a mi favor, en el primer instante donde parecía que las cosas no estaban bien, volví a mi (no tan) antiguo vicio de hablarle, lastimarme, verlo, lamentarme, mirarlo, sonreírle, buscarle. Y así fue que de un momento a otro, terminé por llamarlo diez veces. Terminó por volver a escuchar esas palabras que le había dicho seis meses atrás, pero, en esta oportunidad, de mi boca no salieron. Terminó por escuchar y leer una frase que sabía, le iba a doler. Terminamos por hablar hasta altas horas de la madrugada sobre mil cosas diferentes. Haciendo chistes, contado historias. Como hacía años que no hacíamos. Le pude decir las cosas que me molestaban, lo cual fue un alivio para mí. Llegué a saber más cosas de él en esas conversaciones que en dos años. Y si… cometí la mayor ¿estupidez? Pudimos hablar. Lo invité a hablar con un par de excusas. Cara a cara. Como hacía mucho tiempo no hacíamos. Como nunca habíamos hecho. Recordé que era lo que me encantaba de él: la sonrisa, la mirada, el tono de voz, los pequeños gestos que intentaban hacerlo parecer agresivo. Conocí su risa. No la había escuchado antes. Suelo reírme de risas. Pero esta risa en especial, no me causaba… risa, sino una especie de ternura. Una vez que se había ido, quise volver a verlo. E hice que la música que sonaba en su celular cuando llegaba un mensaje, sonara. Quise tirar una indirecta. Me salio. Pero se arruinó el plan. No me importó tanto. Esa noche fue tranquila. No pasaba nada. Me fui a dormir temprano. Y sonó. Sonó la música. Sonó esa música. Mire la pequeña pantalla y su nombre estaba ahí. Me recriminó el plan arruinado. Sonreí.

Ahora recuerdo todo esto. Con la cabeza todavía en la almohada, tarareando la misma canción, sonriendo cuando recuerdo sus chistes, sabiendo que la situación no se va a volver a repetir, sabiendo que no va a volver a sonar mi música, esa música. Por lo menos no esta noche. Ni la siguiente. Y ahora, volcando todo esto a mi diario virtual, me doy cuenta que no quiero. Por hoy, no quiero que suene la música, no quiero que titile la pequeña ventana en la parte inferior de mi viejo monitor, no quiero caminar por las calles donde creo que lo puedo cruzar. Si. Una vez más lo quiero olvidar.

14.12.09

84# Si Pero No

Quiero que todo sea diferente, pero que se mantenga igual.

Quiero crecer, pero quedarme como estoy ahora.

Quiero entender, pero no.

Quiero cambiar, pero mantenerme como soy.

Quiero buscar, pero no quiero encontrar nada más.

Quiero aprendedr, pero no quiero saber demasiado.

Quiero intentar, pero no quiero fracasar.

Quiero avanzar, pero prefiero quedarme donde estoy.

Quiero empezar de cero, pero quiero seguir lo que empecé.

Quiero terminar con todo esto, pero no quiero olvidar.

Quiero dejar de quererlo, pero no quiero.